La Asociación presenta un protocolo de actuación para las empresas y personas con cáncer en edad laboral
En España, se estima que alrededor de 290.000 personas son diagnosticadas de cáncer cada año. De ellas, un 38% tienen entre 18 y 65 años, por lo que más de 110.500 personas sufrirán un diagnóstico de cáncer en edad laboral. Esta situación impacta, además de física, psicológica y socialmente, en la vida profesional del paciente. Un proceso oncológico repercute directamente en la carrera profesional de la persona diagnosticada, sus oportunidades de desarrollo, promoción y estabilidad económica. Además, en España hay más de 800.000 supervivientes de cáncer en edad laboral y según datos del Observatorio del Cáncer de la Asociación, el 53% siente que la enfermedad ha frenado su progresión profesional, casi un 50% ha experimentado impedimentos para hacer su trabajo y un 23,4% se ha visto obligado a dejar el trabajo. La situación actual indica que el diagnóstico de cáncer en edad laboral es una realidad con un impacto cada vez mayor debido a un aumento en el número de diagnósticos en edades más tempranas; la mejora de la supervivencia gracias a los avances en investigación y tratamiento y la prolongación de la vida laboral debido al aumento de la edad de jubilación.
Ante esta realidad, la Asociación Española contra el Cáncer ha presentado esta mañana en la sede del Instituto de Seguridad y Salud en el Trabajo (INSS) el ‘Protocolo de actuación para el entorno laboral ante una persona con cáncer’, elaborado junto con el Consejo General de la Psicología. Este protocolo nace de la necesidad de ofrecer orientación y apoyo a las empresas ante los desafíos laborales, personales y organizativos que surgen cuando una persona trabajadora es diagnosticada de cáncer, promoviendo al mismo tiempo entornos laborales más humanos, comprometidos y centrados en el bienestar de las personas. El desarrollo del protocolo ha contado con la experiencia, y con la participación, de personas que han pasado o están pasando por la enfermedad que han aportado aspectos relevantes para la mejora de su calidad de vida en el entorno laboral. Durante la presentación, profesionales y pacientes han insistido en que el impacto del cáncer en la vida laboral varía ampliamente en función de diversos factores personales, laborales y clínicos: edad, nivel educativo y tipo de diagnóstico, así como las características del puesto de trabajo y las responsabilidades de la persona trabajadora.