Más de 100 profesionales, pacientes y voluntarios reivindican una atención oncológica más humana en la I Jornada de humanización
La jornada, que se ha desarrollado en el marco del Día Mundial Contra el Cáncer, ha congregado a voces diversas del ámbito sanitario y social: arquitectos especializados en espacios de salud, trabajadores sociales, terapeutas ocupacionales, musicoterapeutas, médicos, enfermeras, voluntarios y, especialmente, personas con cáncer que han participado activamente en el diálogo.
El encuentro se ha estructurado en tres bloques temáticos que han explorado las dimensiones fundamentales de la humanización: garantizar entornos asistenciales humanizados y accesibles, situar el cuidado integral como parte esencial de la atención y cuidar a quienes cuidan.
El cáncer no es solo una enfermedad clínica
"El cáncer no es solo una enfermedad clínica", ha señalado Tomás Trenor, presidente de la Asociación en Valencia, durante la inauguración. "Afecta al cuerpo, pero también a la mente, a las emociones, a las relaciones familiares, al trabajo, a la economía doméstica. Por eso, la respuesta no puede ser solo clínica. Necesitamos una atención que cuide a la persona completa, que entienda que cada paciente lleva consigo una historia, un entorno, unas necesidades únicas que van mucho más allá del tratamiento médico".
Esta visión ha marcado el tono de toda la jornada, diseñada con un formato dinámico que ha combinado píldoras con mesas redondas participativas donde todas las voces han tenido el mismo valor.
Los espacios también cuidan
El primer bloque ha puesto el foco en algo que a menudo se olvida: los entornos donde se produce el cuidado no son neutros. Un hospital luminoso o sombrío, una sala de espera acogedora o fría, un recorrido claro o desorientador... todo eso influye en cómo se vive la experiencia de la enfermedad.
Desde el voluntariado que transforma la oncología pediátrica en el Hospital La Fe hasta el diseño arquitectónico de la nueva sede de la Asociación en Valencia, pasando por los retos de accesibilidad en zonas rurales, este bloque ha mostrado cómo los espacios, los circuitos asistenciales y los servicios complementarios pueden convertirse en herramientas de humanización.
Cuidado integral y participación activa
El segundo bloque ha abordado una necesidad urgente: integrar el cuidado psicológico, social y físico como parte estructural de la atención oncológica, no como un añadido opcional. La jornada ha explorado experiencias tan diversas como la inserción sociolaboral de personas con cáncer, el ejercicio físico terapéutico, la musicoterapia o el papel del trabajo social en el acompañamiento integral.
Además, se ha subrayado la importancia de reforzar la autonomía y participación de los pacientes, reconociendo que quienes viven la enfermedad tienen conocimiento valioso que aportar en el diseño y la evaluación de la atención que reciben.
Cuidar a quienes cuidan
El último bloque ha cerrado la jornada con una reflexión fundamental: no puede haber atención humanizada sin profesionales y cuidadores cuidados. Los profesionales sanitarios que acompañan procesos oncológicos cada día, así como las familias que sostienen el cuidado en casa, llevan consigo una carga emocional enorme que requiere ser reconocida, acompañada y protegida.
"Es fundamental proteger y acompañar a quienes sostienen ese cuidado", ha sido uno de los mensajes que ha resonado con fuerza en esta última parte de la jornada, donde se han compartido propuestas concretas para prevenir el desgaste profesional y fortalecer el apoyo a familias y cuidadores.
Un encuentro horizontal
Lo que ha hecho especial a esta jornada es su formato horizontal. Aquí, las personas con cáncer no han sido solo el tema de conversación: han sido protagonistas activas del diálogo, compartiendo mesa, voz y experiencia con profesionales sanitarios, gestores, investigadores y voluntarios.
Esta I Jornada de Humanización se enmarca dentro del posicionamiento estratégico de la Asociación Española Contra el Cáncer en humanización y atención integral, con el objetivo de convertirse en la entidad de referencia que acompaña a las instituciones sanitarias para que la humanización sea real, sostenible y basada en evidencia científica y en la experiencia de pacientes, familias y profesionales.
"La humanización no es solo un discurso. Es una práctica cotidiana que exige compromiso sostenido. Y empieza con encuentros como este", ha concluido Trenor.