Vitalia reúne en O Carballiño a 21 mujeres en una experiencia de apoyo mutuo y convivencia
O Carballiño acogió del 21 al 24 de septiembre la edición número 19 de Vitalia, el programa de estancias socioterapéuticas de la Asociación Española Contra el Cáncer, que reunió a 21 mujeres de las cuatro provincias gallegas en un espacio pensado para favorecer el descanso, la convivencia y el apoyo mutuo. El programa está dirigido a mujeres con cáncer o que han superado la enfermedad, ofreciendo un espacio seguro en el que compartir experiencias, adquirir herramientas para el autocuidado y fortalecer su bienestar emocional y social.
La Residencia de Tiempo Libre de O Carballiño fue el escenario de este encuentro, en el que las participantes pudieron compartir experiencias y participar en diferentes actividades y talleres centrados en su bienestar físico y emocional. El programa incluyó sesiones de gestión emocional, sexualidad, ejercicio terapéutico, acondicionamiento articular y relajación, así como sesiones informativas de actualización y asesoramiento sobre el marco normativo de la incapacidad laboral temporal y permanente.
Especialistas en psicología, fisioterapia y trabajo social impartieron estas sesiones, diseñadas para ofrecer a mujeres en distintas etapas del proceso oncológico herramientas con las que afrontar los cambios físicos y emocionales del cáncer, además de su impacto en la vida cotidiana.El autocuidado fue uno de los ejes centrales del encuentro. «Una de las cuestiones que tratamos es la importancia de centrarse en sus propias necesidades y cuidados», explica Paula Romero, trabajadora social de la Asociación Española Contra el Cáncer y una de las responsables de esta edición. En este sentido recuerda que, a menudo, «en las mujeres recae de forma prioritaria el cuidado de la familia». Por ello, el objetivo de las sesiones es ofrecerles herramientas personalizadas que puedan integrar fácilmente en su día a día. Romero destaca también la importancia de que las participantes se lleven consigo las herramientas y aprendizajes adquiridos durante la estancia. Es lo que algunas de ellas denominan el «efecto Vitalia», una transformación que la trabajadora social describe como muy satisfactoria: «Es una sensación muy gratificante ver cómo llegan, sin saber muy bien con qué se van a encontrar, con dudas y algunas reservas, y después ver cómo cambia todo tras el primer día. Enseguida hacen piña y ves una gran cohesión, una conexión entre ellas muy positiva», relata.
Más allá de las actividades terapéuticas, uno de los grandes valores del programa es la oportunidad de compartir vivencias con otras mujeres que están atravesando o ya han atravesado una situación similar. «Es un espacio en el que no tienes que justificar ni explicar lo que sientes, porque la persona que tienes al lado está pasando o ha pasado por lo mismo en algún momento. Se sienten inmediatamente comprendidas y esto les permite crear vínculos que van más allá del propio encuentro», señala la trabajadora social.
Además de los talleres y las sesiones formativas, Vitalia también reservó espacio para el ocio y la convivencia, como una visita guiada a Ribadavia y tiempo libre para compartir momentos y estrechar relaciones. Una experiencia que, más allá de los cuatro días de duración, busca dejar una huella positiva en las participantes y fortalecer los lazos creados durante la estancia.
Con iniciativas como Vitalia, la Asociación Española Contra el Cáncer refuerza su compromiso con la atención integral, abordando el bienestar emocional, social y físico de quienes conviven con la enfermedad.