Más ciencia, más vocaciones: el voluntariado por la ciencia sigue creciendo en A Coruña
El voluntariado por la ciencia es una de las iniciativas de éxito de la Junta Local de Santiago de Compostela. Estos investigadores de diversos campos, como la biología o la medicina, participan en ponencias rigurosas sobre la enfermedad o en talleres en los que los jóvenes aprenden con imaginativos experimentos en colegios y en el Aula Pediátrica del CHUS. Ante los excelentes resultados obtenidos en la capital gallega, la Asociación ha organizado varias actividades del voluntariado por la ciencia en A Coruña para extender este modelo de divulgación y formación en la ciudad.
Nerea Novo, coordinadora de Voluntariado en la ciudad herculina, explica que el objetivo de estos programas es “que a sociedade teña máis información sobre como se realizan os procesos científicos. É importante que coñezan de onde aparecen os avances e os tratamentos”. Además, “procuramos facer a ciencia atractiva para crear vocacións científicas e que os nenos e as nenas vexan como unha opción de futuro ser científicos, investigadores ou sanitarios”.
Los días 12 y 26 de mayo, el IES Fernando Wirtz acogió varios talleres orientados a alumnado de cuarto curso de la ESO y primero de bachillerato. Durante estas jornadas, el voluntariado abordó diversos aspectos del proceso científico. Los estudiantes observaron un experimento para crear nanopartículas que simulaban un tratamiento contra el cáncer y conocieron los protocolos de los ensayos clínicos, así como aspectos básicos de la genética molecular. “Es muy importante que la ciencia se pueda ver como algo en lo que todos podemos participar. Procuramos mostrar que no se queda solo en el laboratorio y en su complejidad, y la trasladamos a entornos más cercanos para explicarla de una forma mucho más práctica”, afirma la voluntaria por la ciencia Loreto Abad.
Uno de los grandes eventos del último mes en A Coruña fue En Marcha Contra el Cáncer, que se celebró el 24 de mayo. La multitudinaria andaina solidaria reunió a numerosos niños y niñas que pudieron jugar y aprender gracias al voluntariado por la ciencia, que tuvo un espacio destacado en esta última edición. La actividad les mostró cómo se dividen y comportan compuestos de diferentes densidades, un proceso que se utiliza en tratamientos como la inmunoterapia para aislar a las células que se quieren tratar en la sangre. “Esta es la forma de avanzar. Si se crea un interés por la ciencia desde la infancia, es mucho más sencillo desarrollarlo cuando se convierten en adultos”, comenta Carolina Vega, una de las voluntarias que colaboró en la divulgación durante la andaina.