Date permiso para estar en duelo

Tómate tu tiempo para aceptar la pérdida de tu ser querido, tiempo para sentirte triste, para dar sentido a la pérdida… No hay razón alguna para que ocultes el dolor y la tristeza que sientes, es más, disminuyen y facilitan el apoyo cuando estas emociones se comparten.

Expresa y comparte tus sentimientos siempre que los desees

 Para ello, habla con tus seres queridos, expresa tus emociones, tus miedos y preocupaciones. Cuéntales cómo te sientes, y recuerda con ellos los momentos buenos y malos que compartisteis con la persona querida.

No tomes decisiones precipitadas

El duelo lleva su tiempo, por lo que es aconsejable que no intentes resolver muchos problemas a la vez. Deja las decisiones importantes para cuando hayas superado la confusión y recuperes la sensación de tranquilidad y paz.

En este sentido, no es necesario que te deshagas de objetos o recuerdos de tu ser querido de una forma precipitada. Tómate el tiempo que necesites. Quizá te ayude crear un “sitio de recuerdos” (una caja, un álbum, un cajón del armario…) en el que puedas guardar los objetos que más aprecias tu ser querido, para poder recordarlo cuando tú lo desees.

 

 

Pide ayuda a los demás

Si necesitas sentirte acompañado, exprésalo. A veces esperamos que los demás nos ayuden sin pedirlo, pero es probable que los que te rodean, por respeto o por no saber qué hacer, se mantienen al margen esperando que tú les digas qué pueden hacer por ti. Pedir ayuda no significa que seas más débil y además facilita la comunicación con los que te quieren, que en la mayoría de los casos están deseando ayudar y no saben cómo hacerlo. Diles lo que necesitas y cómo te gustaría que te ayudaran.

 

Descansa y cuídate

En los primeros meses, puedes tener dificultad para dormir, o por el contrario puedes necesitar dormir más horas de lo habitual. La falta o exceso de sueño agota y produce dolores de cabeza, tensión muscular, fatiga, irritabilidad y un estado de ánimo más decaído. Trata de dejar tiempo para ti, para descansar, relajarte, pasear, cuidar tu alimentación y poco a poco irás recuperando un tono vital más elevado.

Intenta evitar el consumo de alcohol, tabaco o somníferos. No te automediques y consulta con tu médico en caso de que consideres que necesites tomar algún fármaco. Si tomas medicación, hazlo siempre bajo prescripción médica y si quieres dejar de tomarla, pide a tu médico que te indique cómo hacerlo.

Recupera tu ritmo de vida y actividades rutinarias progresivamente

Tras sufrir la pérdida puedes sentir apatía, pereza y no tener ganas de hacer nada. A medida que vaya pasando el tiempo recuperarás el nivel de actividad habitual. Intenta ir realizando actividades que antes te gustaban, busca pequeños espacios para ti y para compartir con los demás. Poco a poco tu vida se irá “normalizando”.

 

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