De esta forma se identifican las necesidades físicas, psicológicas, sociales y espirituales, y se establecen las primeras pautas que deben seguir el enfermo y la familia.

En las siguientes visitas, se vuelven a valorar los apoyos que son precisos. En colaboración con el paciente y sus cuidadores se van cambiando pautas y terapias, y se indican los controles y visitas de los distintos componentes del equipo, según la evolución de las necesidades.

La frecuencia de las visitas se establecerá según las necesidades y la evolución. Con frecuencia suelen ser semanales, pudiendo aumentar su frecuencia en la situación de agonía u otras situaciones complejas. 

Cuidados