Desarrollo de nuevos tratamientos dirigidos a las células resistentes a la quimioterapia
Un problema importante en los tratamientos oncológicos es que, frecuentemente, el tratamiento inicial no es capaz de matar todas las células tumorales. Las células cancerosas que resisten al tratamiento suelen ser intrínsecamente difíciles de matar, por la presencia de mecanismos que les permiten sobrevivir a la quimioterapia. Por desgracia, estas células que persisten pueden contribuir al desarrollo de tumores meses o años después del primer tratamiento, que en muchos casos presenta un peor pronóstico. En este contexto, nuestro laboratorio lleva varios años tratando de encontrar vulnerabilidades que presentan estas células resistentes a terapia, así como tratamientos selectivos para eliminarlas. Fruto de ese trabajo, hemos encontrado algunos compuestos que son particularmente tóxicos para células tumorales que han sido previamente tratadas con quimioterapia. Curiosamente, la forma por la que estos compuestos funcionan es la contraria a aquella por la que fueron diseñados. Así, si bien se pensaba que estos compuestos inhibían la acción de ciertas proteínas llamadas quinasas, ahora sabemos que lo que hacen es exactamente lo contrario. Descifrar como lo hacen nos permitiría diseñar este tipo de compuestos de manera racional, abriendo así la puerta al desarrollo de un nuevo tipo de quimioterapia basada en la activación de quinasas, orientada a maximizar la eficacia de los primeros tratamientos que reciben los pacientes oncológicos.