Explorando el papel de los vasos sanguíneos durante la formación de tumores esofágicos
El cáncer de esófago es la sexta causa principal de muerte relacionada con el cáncer en todo el mundo, y el carcinoma de células escamosas de esófago (ESCC, por sus siglas en inglés) representa cerca del 90 % de los 456,000 nuevos casos que se diagnostican cada año. Al igual que muchos otros tipos de cáncer, el ESCC se desarrolla de manera progresiva, siendo los cambios tempranos en el microambiente tisular fundamentales para apoyar el crecimiento tumoral.
Un componente clave de este entorno tumoral son los vasos sanguíneos, formados por células endoteliales. Estas células no solo suministran nutrientes y oxígeno, sino que también influyen en cómo crecen los tumores, evaden el sistema inmunológico y se diseminan. Investigaciones recientes sugieren que distintos subtipos de células endoteliales podrían asumir funciones especializadas durante la progresión de la enfermedad. Sin embargo, sus funciones específicas en las etapas más tempranas del desarrollo tumoral aún no se comprenden del todo.
Usando un modelo murino que imita de manera precisa cómo se desarrolla el ESCC en humanos, encontramos que incluso las lesiones tumorales más tempranas ya presentan un aumento en el número de vasos sanguíneos. Nuestros hallazgos iniciales muestran que las células endoteliales en estas lesiones tempranas son altamente diversas, y algunas de ellas presentan características típicas de las etapas del desarrollo tisular.
Nuestra investigación tiene como objetivo descubrir cómo cambian estas células endoteliales en respuesta a señales tumorales tempranas y cómo contribuyen a crear un entorno que favorece la iniciación tumoral. Comprender esta interacción temprana entre las células de los vasos sanguíneos y los tumores podría revelar nuevas oportunidades para la detección precoz del cáncer y el desarrollo de terapias, potencialmente antes de que la enfermedad avance y se vuelva más difícil de tratar.