Identifican dos piezas clave en el desarrollo del cáncer de hígado infantil más común
El hepatoblastoma es el cáncer de hígado más frecuente en la infancia, especialmente en niños y niñas menores de 3 años. Aunque los avances en su tratamiento han permitido mejorar la supervivencia, siguen siendo habituales las recaídas y los efectos secundarios, lo que hace necesario impulsar nuevas opciones terapéuticas que mejoren la calidad de vida de los pacientes. En este contexto, una investigación apoyada por la Asociación Española Contra el Cáncer ha logrado nuevos avances que permiten comprender mejor cómo se desarrolla este tumor pediátrico y abren la puerta al diseño de tratamientos más específicos. El estudio ha sido liderado por la Dra. María Luz Martínez-Chantar, jefa de grupo del laboratorio de enfermedades hepáticas e investigadora del CIBERehd en el Centro de Investigación Cooperativa en Biociencias (CIC bioGUNE), junto con la Dra. Carolina Armengol del Instituto de Investigación Germans Trias i Pujol (IGTP) y el Dr. Matías Ávila del Cancer Center Clínica Universidad de Navarra (CIMA-CCUN), dentro del proyecto “Medicina personalizada para el cáncer de hígado infantil”.
El estudio, firmado como primeras autoras por Estefanía Zapata-Pavas y Marina Serrano-Macia, ha identificado dos proteínas clave relacionadas con el desarrollo y la progresión del hepatoblastoma: NEDP1 y CAND1. Este equipo de investigación ha demostrado que los tumores presentan niveles reducidos de NEDP1, lo que desencadena la desregulación de procesos celulares esenciales y un aumento de CAND1. Este aumento de CAND1 se asocia con peor pronóstico. A partir del análisis de muestras de pacientes y diversos modelos de laboratorio, han confirmado que restaurar los niveles de NEDP1 reduce el crecimiento tumoral y la capacidad metastásica. Aunque se trata de resultados preliminares, este trabajo señala una nueva vía para el desarrollo de futuros tratamientos para el cáncer de hígado infantil más frecuente.
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