Una nueva técnica diagnóstica para mejorar el tratamiento de los pacientes de mielofibrosis
La mielofibrosis es un cáncer de la sangre que puede comportarse de forma muy distinta en cada persona, por lo que conocer qué alteraciones genéticas hay detrás de cada caso es fundamental para seleccionar el tratamiento más adecuado. Sin embargo, los métodos tradicionales no son lo suficiente precisos. Para superar esta limitación, una investigación apoyada por la Asociación Española Contra el Cáncer está aplicando una técnica innovadora llamada mapeo óptico del genoma, que permite analizar el ADN y las mutaciones genéticas con un nivel de detalle muy superior, revelando alteraciones que antes pasaban desapercibidas y que pueden influir en la evolución de la enfermedad. Gracias a esta técnica, es posible identificar antes a los pacientes que podrían beneficiarse de tratamientos intensivos, como el trasplante de médula ósea, mejorando potencialmente su pronóstico.
Álvaro Díaz-González, del Instituto de Investigación Sanitaria La Fe, junto con una red nacional de investigación, analizó más de cien muestras de pacientes, comparando el uso del mapeo óptico del genoma con los métodos habituales. Los resultados han demostrado que esta técnica avanzada es capaz de detectar alteraciones genéticas que no se observan con las herramientas convencionales, lo que permite mejorar el diagnóstico y reclasificar el riesgo de muchos pacientes de forma más precisa. Estos hallazgos refuerzan el potencial del mapeo óptico del genoma como una herramienta clave para avanzar hacia una medicina más personalizada en mielofibrosis, ayudando a adaptar las decisiones clínicas a las características específicas de cada paciente.
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30/03/2026