Nuevas proteínas inteligentes para mejorar la quimioterapia y reducir sus efectos secundarios
La quimioterapia sigue siendo uno de los tratamientos más eficaces contra el cáncer, pero también uno de los más duros. Muchos fármacos actúan dañando el ADN de las células tumorales, pero afectan también a las sanas, provocando efectos secundarios graves. En este proyecto, desarrollaremos una nueva generación de tratamientos basados en “miniproteínas” diseñadas con inteligencia artificial. Estas pequeñas proteínas están pensadas para bloquear una molécula llamada TDP2, que las células utilizan para reparar parte del daño que causa la quimioterapia. Al impedir esta reparación, pretendemos aprovechar vulnerabilidades de los tumores para que los tratamientos actuales sean más eficaces con dosis más bajas y menos toxicidad.
Usaremos modelos celulares y animales de linfoma de células del manto, un tipo de cáncer con pocas opciones terapéuticas, y que, por nuestras investigaciones previas, esperamos que sean particularmente sensibles a la inhibición de TDP2, para demostrar la eficacia de esta estrategia. Si funciona, el mismo enfoque podría aplicarse a otros tumores, como el cáncer de mama u ovario, así como también a otras dianas terapéuticas en las que la inhibición tradicional mediante compuestos químicos ha fracasado.
Nuestro objetivo final es que esta tecnología abra una nueva vía hacia terapias más precisas y personalizadas, que aumenten las posibilidades de curación, alivien los efectos secundarios y mejoren así la calidad de vida de los pacientes.