Rompiendo el diálogo entre el tumor y su entorno para frenar el cáncer de cabeza y cuello.
El cáncer de cabeza y cuello es el octavo más frecuente del mundo y en muchos casos se diagnostican en estado avanzado, en los que el 50% de los pacientes recaen de la enfermedad y desarrollan tumores secundarios o metástasis. En estos casos, los tratamientos actuales son poco efectivos, beneficiando solo al 30% de los pacientes y teniendo estos una probabilidad de supervivencia a los 5 años del 50%.
Para mejorar esta situación es necesario comprender mejor el comportamiento del tumor para poder desarrollar nuevas terapias. El crecimiento de estos tumores no depende únicamente de las propias células tumorales, sino de otras células no tumorales como son los fibroblastos. Estas células influencian al tumor secretando moléculas señalizadoras, interaccionando directamente con la célula tumoral o alterando el “sustrato” donde se siembra el tumor, haciendo al tumor menos accesible al sistema inmune y más metastático. Pero no todos los fibroblastos son iguales, y algunos tienen funciones para ayudar a nuestro sistema inmune a atacar al tumor, aunque no tenemos formas de identificarlos.
En este proyecto proponemos estudiar como los distintos tipos de fibroblastos afectan a las células de los tumores de cabeza y cuello, encontrar formas de identificar a los fibroblastos “malos”, y generar nuevas terapias para bloquear específicamente su función. Con estas terapias esperamos favorecer la entrada del sistema inmune y convertir a los tumores en más sensibles a las inmunoterapias u otras terapias experimentales que de momento son poco efectivas contra los cánceres de cabeza y cuello.