Una sencilla prueba ayuda a predecir la fragilidad del paciente y orientar el tratamiento independientemente de la edad
En ocasiones la edad ha sido determinante en la toma de decisiones médicas, cuando, en realidad, dos personas con los mismos años pueden presentar un estado muy diferente. Con la financiación de la Asociación Española Contra el Cáncer, el proyecto PROFIT ha demostrado que la fragilidad del paciente es un factor mucho más relevante que su edad a la hora de predecir cómo va a evolucionar y, con ello, guiar las decisiones terapéuticas. Esta investigación liderada por el Dr. Marco Inzitari ha demostrado que una sencilla prueba física puede evaluar en apenas 10 minutos la fragilidad del paciente e identificar quienes presentan mayor probabilidad de supervivencia en un año. Este estudio permite avanzar hacia una medicina personalizada, que adapte el tratamiento en función de las características del tumor y, también, de la situación física y global del paciente.
Un equipo de investigación del Parc Sanitari Pere Virgili y Vall d’Hebron Institut de Recerca (VHIR) comparó por primera vez la eficacia de 3 pruebas para evaluar la fragilidad, llamadas G8, SPPB y IF-VIG (que ya es parte de la práctica clínica), en 229 personas mayores de 65 años con cáncer de pulmón, próstata, colorrectal u otros cánceres gástricos. La prueba G8 demostró ser la menos eficaz, mientras que SPPB e IF-VIG tenían una capacidad predictiva similar y bastante robusta. Entre estas dos, la prueba de rendimiento físico SPPB es mucho más sencilla y rápida, ya que puede realizarse en 10 minutos por un profesional sanitario entrenado, aunque no tenga formación especializada en geriatría. SPPB (del inglés, Short Physical Performance Battery o Batería Corta de Rendimiento Físico) está basada en el equilibrio, la velocidad de la marcha y la fuerza muscular de las piernas. La investigación demuestra que la prueba de rendimiento SPPB puede ayudar, de manera sencilla y objetiva, a decidir si un tratamiento es apropiado o ajustar su intensidad, basando así las decisiones médicas en las necesidades reales de cada persona. Este proyecto continúa analizando como mejorar la calidad de vida de los pacientes mediante un programa personalizado de ejercicio físico y nutrición.
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24/08/2026