Foro sobre emociones guardadas

Emociones guardadas

Hace 3 horas

Desde hace un año soy paciente oncológica. LNH folicular estadio IIIA. Asintomático.Baja carga tumoral. 4 sesiones de rituximab y remisión completa. De vez en cuando vomito sentimientos que van a parar a un papel escrito y me gustaría compartirlos para poder crear un punto de unión o desunión en la forma de percibirnos en esta patología. Gracias de antemano.

1/02/26

Últimamente lloro en los aviones. Concretamente cuando me toca ventanilla y apagan las luces. Me recuesto y las lágrimas comienzan a brotar y deslizarse por mis mejillas.
Siento el peso de la duda, la incertidumbre; me deslizo por la vida de puntillas. Algunos tenemos atajos para llegar más rápido al final y sin que se note.

Soy Leyre, mujer, en los nuevos cuarenta (un poco de coquetería siempre está bien); madre, esposa, amiga, profesional, poco hermana y casi no hija. 
Soy una enferma de linfoma no Hodgkin folicular. Crónico y no curable. Lento si no muta. Baja carga tumoral por el momento. Para una persona adscrita a las certidumbres no está mal.
Mi nueva condición se dató el 14 de febrero del 25. San Valentín llamó a mi puerta sin ofrecerme un novio nuevo…que yo no quería cambiar pero unas flores en vez de esto no hubieran estado mal aunque hubieran sido margaritas o crisantemos.
Este diagnóstico cambia tu vida aunque hagas como si no. Esto aprieta, pesa, ahoga…está presente en lo no presente. Y ahora más.
Ahora más porque en menos de un mes nos toca revisión. Y digo “nos toca”, porque al final y aunque no lo quiera nos afecta al núcleo y a los satélites, a los enlaces creados. Duros y resistentes espero que hasta el final.
Como enferma no quiero modificar vidas, precisamente porque quiero y quiero seguir queriendo. Pero a veces es inevitable.
Porque sientes que te cansas, que te duele, que tu cabeza no descansa, probablemente todo por razones ajenas a la enfermedad, al cáncer (porque de eso hablamos), y quieres eso que no quieres: llamar la atención, que las lágrimas salgan cuando hay luz, que te digan que todo irá bien aunque nadie lo sepa, que te abracen y besen marcándote con fuerza.
Porque al fin y al cabo, dentro de mi certidumbre sé que soy un ser mucho más emocional que racional. Y detrás de lo que se ve hay un alma tiritando de frío.