Cáncer de vesícula y vías biliares
Estos tipos de cánceres son poco frecuentes, pero relativamente agresivos y por tanto, tienen importante mortalidad.
¿Cómo se diagnostica el cáncer de vesícula y vías biliares?
Debido a su localización es difícil identificaros tempranamente ya que no aparecen síntomas específicos de forma precoz. Cuando estos se presentan, se realizan pruebas específicas ante una sospecha diagnóstica.
Estas pruebas diagnósticas son necesarias para la identificación de las células malignas, la clasificación histopatológica y molecular, así como para evaluar el grado de avance de la extensión de la enfermedad.
Tratamientos para el cáncer de vesícula y vías biliares
Todo esto es imprescindible para la planificación del tratamiento. La cirugía es la única terapia potencialmente curativa en etapas localizadas.
En muchos casos, la reaparición de la enfermedad es habitual. Por esto, el tratamiento quirúrgico se suele complementar con quimioterapia.
La quimioterapia con inmunoterapia es el tratamiento preferido de inicio en enfermedades localmente avanzadas y metastásicas cuando no es posible la cirugía.
Los avances en investigación están permitiendo mejoras en las opciones terapéuticas en algunos casos, lo que favorece igualmente mejoras en la supervivencia y calidad de vida de las personas.