Un análisis de sangre podría predecir la resistencia a la inmunoterapia en cáncer de pulmón
El cáncer de pulmón es uno de los tumores más frecuentes y agresivos y, dentro de él, el más común es el cáncer de pulmón de célula no pequeña. En los últimos años, la investigación en inmunoterapia ha mejorado el pronóstico y la calidad de vida de estos pacientes, especialmente los tratamientos basados en inhibidores de puntos de control que potencian la acción del sistema inmunitario contra el cáncer. Sin embargo, la inmunoterapia no es igual de eficaz en todas las personas, estimándose que alrededor de un 30 % de los tumores presenta resistencia a la inmunoterapia desde las fases iniciales. Poder identificar cuanto antes a estos pacientes es clave para evitar terapias ineficaces y buscar alternativas más adecuadas. En este contexto, una investigación apoyada por la Asociación Española Contra el Cáncer ha identificado un nuevo biomarcador, denominado CXCL13, que puede medirse mediante un análisis de sangre tras el primer ciclo de inmunoterapia y permitiría predecir si el tratamiento funcionará o habrá resistencia.
El trabajo ha sido llevado a cabo por Marta Molina Alejandre, investigadora predoctoral de la Fundación para la Investigación Biomédica del Hospital Universitario Puerta de Hierro, quien ha analizado los niveles de CXCL13 antes y después del primer ciclo de inmunoterapia en 177 pacientes con cáncer de pulmón de célula no pequeña incluidos en el estudio BLI-O. Además, los datos se validaron en un segundo grupo de 38 pacientes del ensayo clínico NADIM II, coordinado por el Grupo Español de Cáncer de Pulmón (GECP). Los resultados muestran que los pacientes que presentan niveles elevados de CXCL13 tienen más probabilidades de no responder a la inmunoterapia y de evolucionar de forma menos favorable. Con el apoyo de la Asociación, Marta ha identificado previamente otros factores también relacionados con la respuesta a la inmunoterapia y que ayudan a clasificar mejor a los pacientes, como el papel de los linfocitos B o de marcadores genéticos, como el gen HLA de clase I. En conjunto, estos avances acercan la investigación hacia una medicina más precisa y personalizada, con tratamientos mejor adaptados a cada persona y con el objetivo de reducir efectos secundarios innecesarios.
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21/05/2026