Un punto débil del tumor fibroso solitario abre vías a futuros tratamientos
El tumor fibroso solitario es un tipo de sarcoma poco frecuente que afecta al tejido conectivo, es decir, a los tejidos que dan soporte a distintas partes del cuerpo. Puede aparecer en diversas localizaciones, aunque la más habitual es la pleura, la capa que recubre los pulmones. Las opciones de tratamiento disponibles son limitadas y, al tratarse de un cáncer raro, su investigación avanza más lentamente debido a la falta de datos y de financiación. En este contexto, la Asociación Española Contra el Cáncer apoya con cerca de 1M€ el proyecto coordinado por el Dr. Enrique de Álava desde el Instituto de Biomedicina de Sevilla (IBiS) para avanzar en medicina personalizada en sarcomas. Ahora, el equipo ha identificado un mecanismo molecular clave en el desarrollo de este tumor, que supone un punto débil de las células tumorales que abre la puerta al desarrollo de nuevas terapias.
Este cáncer se caracteriza por la presencia de la mutación NAB2::STAT6, una fusión anómala entre los genes NAB2 y STAT6 que impide que desempeñen correctamente su función. Hasta ahora se sabía que esta alteración genética afecta a la activación del gen EGR1, pero el Dr. de Álava y su equipo han confirmado que también altera otra vía molecular fundamental: la vía de señalización Hippo. Utilizando modelos animales, comprobaron que el fármaco dasatinib, ya utilizado en otros cánceres como algunas leucemias, actúa sobre esta vía Hippo y consigue frenar el crecimiento tumoral. Aunque se trata todavía de resultados preliminares de laboratorio, representan una prometedora línea de investigación y abren nuevas posibilidades terapéuticas para las personas afectadas por este tipo de sarcoma.
Te puede interesar: