¿Qué es el cáncer de mama?

El cáncer de mama es el tumor maligno que se origina en el tejido de la glándula mamaria.

Los tumores malignos se caracterizan por tener un crecimiento descontrolado y extenderse en los tejidos. Están formados por células que han acumulado alteraciones, mutaciones genéticas, que les permiten evadir el control del ciclo de división celular, esconderse del sistema inmune e infiltrar los tejidos de alrededor. De esta forma, estas células pueden viajar a través de la sangre o la linfa a otros órganos y crecer formando tumores nuevos (metástasis).

Anatomía de la mama

La glándula mamaria está constituida por multitud de lóbulos y lobulillos en los cuales se produce la leche. Los lóbulos y lobulillos están unidos entre sí por los conductos galactóforos, también denominados ductos, que conducen la leche hacia el pezón.

También, tiene multitud de vasos sanguíneos, cuya función es proporcionar sangre al tejido mamario, y vasos linfáticos, cuya función es recoger la linfa. 

Los vasos linfáticos confluyen en pequeñas formaciones redondeadas denominadas ganglios linfáticos. Los ganglios linfáticos más cercanos a la mama se encuentran en la axila y a ambos lados del esternón (hueso situado en la parte anterior del tórax).
 

Anatomía de la mama - Partes de la mama

La glándula está rodeada de tejido graso que proporciona consistencia y volumen a la mama.

Desde el nacimiento hasta la edad adulta, las mamas sufren continuos cambios fisiológicos determinados por el influjo de las hormonas femeninas (estrógenos y progesterona). 

El tejido mamario se desarrolla plenamente en la pubertad y durante toda la vida fértil de la mujer, sufrirá cambios periódicos relacionados con el ciclo menstrual. También presentará cambios adaptativos durante el embarazo y lactancia. Y finalmente, en la menopausia, involucionará en gran medida siendo sustituida por grasa.

¿Cómo se desarrolla un tumor de mama?

Nuestro organismo está constituido por un conjunto de órganos, que a su vez están formados por células, que se dividen de forma regular con el fin de reemplazar a las ya envejecidas o muertas; y mantener así la integridad y el correcto funcionamiento de los distintos órganos.

Este proceso está regulado por una serie de mecanismos que indican a la célula cuándo comenzar a dividirse, cuándo permanecer estable y también, cuando morir. A este proceso de muerte programada se le denomina apoptosis. 

Cuando alguno de estos mecanismos se altera, la célula no se repara y se perpetúa acumulando con cada división más fallos (mutaciones). Estas mutaciones le permitirán, entre otras cosas, multiplicarse de forma descontrolada y evadir el sistema inmune. 

Cuando estas células adquieren la capacidad de invadir los tejidos y órganos de alrededor (infiltración) y de trasladarse y proliferar en otras partes del organismo (metástasis) se denomina tumor maligno, o cáncer. 

Anatomía del seno - Carcinogénesis

 

¿Cómo se extiende el tumor de mama?

Este tumor puede crecer de tres maneras:

  • Crecimiento local: el cáncer de mama crece por invasión directa, infiltrando otras estructuras vecinas como la pared torácica (músculos y huesos) y la piel.

  • Diseminación linfática: las células tumorales invaden la red de vasos linfáticos que posee la mama y llegan por el drenaje linfático a los ganglios. Los ganglios situados en la axila (axilares) son los más frecuentemente afectados, seguidos de los de la zona central de tórax (los próximos a la arteria mamaria interna) y los que están por encima de la clavícula (supraclaviculares). 

  • Diseminación hematógena: se realiza a través de los vasos sanguíneos preferentemente hacia los huesos, pulmón, hígado y piel.

dona - cáncer de mama

 

Epidemiología

El cáncer de mama es el tumor más frecuente en las mujeres. Se estima que el riesgo de padecer la enfermedad a lo largo de la vida es del 14%; 1 de cada 7 mujeres. 

El cáncer de mama es el tumor con mayor incidencia a nivel global, la incidencia global ajustada por edad fue de 47,5/100000 habitantes en el año 2020 según los datos de Globocan 2020.

En España se diagnostican alrededor de 34.088 nuevos cánceres de mama en el año 2020 según el Sistema Europeo de información del cáncer (ECIS), lo que representa el 30% de los cánceres diagnosticados en mujeres. 

La incidencia (nuevos casos de cáncer detectados en un periodo de tiempo dado) en España es menor que la de Estados Unidos y Canadá, Reino Unido, Alemania, Francia y Suiza; y similar al resto de países de Europa Mediterránea, Centroeuropa, Portugal e Irlanda. El mayor número de diagnósticos se realiza en las mujeres entre 45-65 años. Aunque de forma general, incidencia va aumentando con la edad. 

La incidencia de cáncer de mama se ha incrementado en los últimos años, probablemente en relación con el cambio de los hábitos reproductivos de las mujeres, el aumento de la obesidad y sedentarismo; y la globalización del cribado poblacional. 

La mortalidad por el contrario está en descenso gracias a los programas de screening que permiten realizar una detección precoz y a las mejoras en los tratamientos de la enfermedad. 

El cáncer de mama no es una enfermedad exclusiva de mujeres, también puede aparecer en hombres, aunque en un porcentaje muy pequeño. Si necesitas más información sobre este tema, visita nuestra sección sobre el cáncer de mama en hombres.

Tipos de cáncer de mama

El cáncer de mama es propiamente dicho un adenocarcinoma, que es el término que designa a los tumores que proceden de glándulas. 

Podemos clasificar el cáncer de mama atendiendo a varias características: la presencia de invasión o no, el tipo de célula del que deriva, los rasgos inmunohistoquímicos y el grado de diferenciación celular. 
 

CLASIFICACIÓN EN FUNCIÓN DE LA PRESENCIA O NO DE INVASIÓN

  • Carcinoma in situ: se llama así a la proliferación celular maligna que ocurre en el interior del conducto mamario, sin traspasar la pared del mismo, es decir sin invasión o infiltración del tejido que lo rodea. 
  • Carcinoma infiltrante: se llama así a la proliferación celular maligna que traspasa la frontera natural anatómica del ducto o el lobulillo, invadiendo el tejido circundante. Fundamentalmente existen dos tipos de cáncer de mama invasivo, atendiendo al tipo de célula del que se originan. 

CLASIFICACIÓN HISTOLÓGICA

La histología hace referencia a la morfología en el microscopio. Esta clasificación distingue los tumores en función del tipo célula del que deriva la enfermedad. Existen muchos tipos histológicos pero los más frecuentes con diferencia son: 

  • Carcinomas ductales: se originan en las células que revisten los conductos galactóforos (conductos por donde circula la leche hacia el pezón). Es el tipo más frecuente, representando el 80% de los cánceres infiltrantes de mama.
  • Carcinomas lobulillares: se originan en las células de los lobulillos mamarios, donde se produce la leche. Su incidencia es mucho menor.

CLASIFICACIÓN POR GRADO HISTOLÓGICO

El grado está en relación con el parecido que tienen las células del tumor con respecto a las células normales y de alguna manera indican la velocidad con la que el cáncer puede desarrollarse:

  • Grado 1 o bien diferenciado: las células se parecen mucho a las células normales y son tumores que crecen despacio.
  • Grado 2 o moderadamente diferenciado: guardan cierta semejanza con las células de origen, pero su crecimiento es más rápido que en el grado 1.
  • Grado 3 o pobremente diferenciado: las células se parecen poco al tejido de origen y tiene y crecen rápidamente. El riesgo por on los que con más frecuencia se diseminan.

CLASIFICACIÓN MOLECULAR

Esta clasificación es a día de hoy la más importante en la toma de decisiones terapéuticas. Clasifica la enfermedad en 4 subtipos atendiendo a comportamiento biológico. 

Se obtiene del estudio de los genes del tumor por lo que es una clasificación compleja y costosa a día de hoy. El estudio mediante perfiles génicos (Oncotype, Prosigna, Endopredict, etc.) se reserva entonces para la toma de decisiones terapéuticas con implicaciones importantes (ej. uso o no de quimioterapia). 

Un manera sencilla y accesible de clasificar la enfermedad en estos subtipos es a través de la información que nos proporciona la inmunohistoquímica. La inmunohistoquímica es una técnica de laboratorio que estudia la presencia de determinados marcadores en la biopsia (ej. receptores hormonales). 
En función de la presencia de receptores hormonales (receptor de estrógeno y receptor de progesterona), presencia o no de la proteína HER2 e índice de proliferación (Ki67); se pueden considerar los siguientes tipos subrogados de cáncer de mama:

  • Luminal A: es el subtipo que presenta alta expresión de receptores hormonales y un índice bajo de proliferación. Son los de mejor pronóstico. Se benefician de terapias hormonales. Es el subitpo más frecuentes en las mujeres postmenopáusicas. 
  • Luminal B: es similar al luminal A, pero con algún factor de riesgo como la pérdida, parcial o completa, de expresión del receptor de progesterona y/o una alta proliferación. En ocasiones, pueden tener también amplificada la proteína HER2 por lo que se beneficiaran tanto de terapias hormonales como de terapias anti-HER2. 

Los subtipos luminales (A y B) son los más frecuentes, suponen el 66% de los nuevos diagnósticos.

  • HER2 enriquecido: presenta negatividad para los receptores hormonales y la proteína HER2 amplificada. Era considerado un subtipo de mal pronóstico. Sin embargo, hoy en día las altas tasas de respuesta conseguidas con las terapias anti-HER2 han mejorado el pronóstico de forma significativa. Representa el 25% de todos los cánceres de mama. 
  • Triple negativo: se llama así pues en él serán negativos tanto el receptor de estrógeno, receptor de progesterona y la amplificación de HER2. Es el de menor incidencia, representa un 15% de todos. Hasta la llegada de la inmunoterapia, la única terapia eficaz era la quimioterapia.