¿Cómo se lleva a cabo la detección precoz en cáncer?
Algunos tipos de cáncer pueden detectarse y tratarse antes de que produzcan los síntomas. La detección precoz o temprana de cáncer permite diagnosticar en etapas iniciales de la enfermedad aumentando las posibilidades de lograr un tratamiento curativo.
Se estima que se podrían curar hasta el 90% de los casos de cáncer de colon y recto si se detectan precozmente. Además, la detección precoz puede reducir también la mortalidad. En el caso del cáncer de mama, la detección temprana puede reducir entre el 25% y el 31% la mortalidad.
La detección precoz se realiza a través de los programas de cribado. Estos programas ofrecen a la población realizarse una prueba diagnóstica (diferente dependiendo del tipo de cáncer), con el fin de poder detectar precozmente los casos de cáncer en aquellas personas que aún no presentan síntomas pero que ya lo padecen.
El objetivo de estos programas es, al detectar a tiempo la enfermedad, poder recurrir a tratamientos menos agresivos, aumentar las posibilidades de curación y supervivencia.
Los programas de cribado normalmente no se realizan a toda la población, sino a aquellas personas que por su edad y género tengan un riesgo mayor de padecer determinados tipos de cáncer.
La evidencia científica ha demostrado que la detección precoz de determinados tumores puede ser una forma efectiva de reducir el impacto que producen. En la actualidad se utiliza para los tres tumores en los que se ha demostrado que el beneficio obtenido compensa a los efectos adversos que puede producir (resultados falso-positivos, sobrediagnósticos, sobretratamientos, resultados falso-negativos, etc.). Estos tumores son: cáncer de mama, cáncer colorrectal y cáncer de cérvix o cuello de útero.

¿A quién van dirigidos los programas de cribado?
Los programas de cribado de cáncer de mama, cáncer colorrectal y cáncer de cuello de útero son programas de salud pública que ofrece el Sistema Nacional de Salud y que se realizan en todas las comunidades y ciudades autónomas. En España, son las Comunidades Autónomas, en el marco de sus competencias, las responsables de la planificación y realización de estos programas.
El cribado del cáncer de mama en España se inició en el año 1990 dirigido a la población femenina. Se realiza a mujeres entre 50 y 69 años, a través de las mamografías (radiografías del tejido mamario, y se realizan 2 proyecciones por mama), habitualmente cada 2 años.
El cribado del cáncer de cuello de útero o cérvix se ha realizado en España mediante citología y con carácter oportunista desde hace 50 años. En 2019 este programa se modifica dentro de la cartera común de servicios del Sistema Nacional de Salud en el ámbito de salud pública y pasa a ser un programa organizado de carácter poblacional y a incorporar la prueba de detección del virus del papiloma humano (VPH) como prueba primaria de cribado en una parte de la población diana. En la actualidad, se ofrece a mujeres con edades entre 25 y 65 años. Y desde 2025 se realiza con los siguientes criterios:
- Entre 25 y 29 años: citología (sin protección por vacunación), cada 3 años
- Entre 30 y 65 años: determinación del virus del papiloma humano de alto riesgo (VPH-AR). Si es negativo, cada 5 años Y en casos positivos: se deriva a triaje con citología.
El cribado del cáncer colorrectal está dirigido a hombres y mujeres entre 50 y 69 años, cada dos años. En España se utiliza como prueba el Test de Sangre Oculta en Heces (TSOH)i.
En el caso de las personas que cumplan criterios de alto riesgo personal o riesgo de cáncer familiar o hereditario, se realiza la valoración del riesgo individual y, en caso de confirmarse, se realiza seguimiento a través de protocolos de actuación específicos diferentes.
Recuerda: participar en los programas de cribado es fundamental para reducir el impacto del cáncer. Si tienes dudas al respecto, consulta con tu médico o especialista de referencia.
Importante
En España, tenemos tres programas de cribado establecidos en el Sistema Nacional de Salud: cáncer de mama, cáncer de cérvix o cuello uterino, y cáncer colorrectal. La evidencia científica existente indica que participar en estos programas consigue salvar vidas.
En el momento actual, lo importante es conseguir que estos programas estén implementados en todas las Comunidades Autónomas al 100% de cobertura, es decir, que todas las personas que cumplen los criterios de cada cribado tengan acceso a hacerse las pruebas, buscando siempre la equidad.
Es igualmente importante conseguir la alta participación de la población a la que se invita a participar; y fomentar y concienciar a las personas para que acudan a realizarse las pruebas adecuadas. Solo así se conseguirán beneficios para su salud.
La evidencia científica existente en el momento actual no es suficiente para implementar cribados para otros tipos de cáncer, excepto para el cáncer de pulmón. El cáncer de pulmón en uno de los más frecuentes en la población mundial, y ya hay diversos estudios (en el entorno europeo y mundial) que han demostrado la eficacia de realizar una intervención diagnóstica enfocada a la detección precoz de este tipo de cáncer.
Por esto, desde la Asociación Española Contra el Cáncer estamos apoyando a las entidades científicas que intentan la realización de proyectos piloto en España. Esto permitiría conseguir la evidencia científica necesaria para valorar la posibilidad de integrar el cribado del cáncer de pulmón dentro de la cartera de Servicios del Sistema Nacional de Salud.