Cáncer de cérvix o cuello uterino

En España se diagnosticaron 2.418 casos nuevos de cáncer de cérvix según las estimaciones del SIEC, lo que representa aproximadamente el puesto 15 en el ranking de los tumores. 

El cáncer de cérvix es un tumor poco frecuente en nuestro país ya que ocupa el puesto 22 de los tumores malignos en España. 

En nuestro país, hubo 746 muertes en 2023, con ranking de 18 en mortalidad en base a las estimaciones del SIEC, observándose tasas de mortalidad similares a las de otros países desarrollados y muy por debajo de las registradas en países en vías de desarrollo.  

A nivel mundial, el cáncer de cuello uterino es el octavo más frecuente considerando ambos sexos, y el cuarto con mayor incidencia en mujeres, con un total de 662.301 casos nuevos en 2022 (últimos datos actualizados GLOBOCAN) y una mortalidad de 348.874 mujeres. Así, en muchos países del tercer mundo, el cáncer de cérvix es la primera causa de mortalidad por cáncer entre las mujeres, por delante incluso del cáncer de mama.

El cáncer de cérvix es un tumor que se puede prevenir ya que su principal causa es la infección por el virus del papiloma humano. La vacunación contra algunos subtipos de VPH puede prevenir que se desarrolle el cáncer de cuello (prevención primaria).

Este tumor, está localizado en la parte más accesible del útero, en la región del cuello. Esto es uno de los condicionantes que hace que sea posible realizar un diagnóstico precoz (prevención secundaria). La citología y la detección del VPH, permiten detectar y potenciales alteraciones premalignas y lesiones malignas en fase precoz. Esto facilita que los tratamientos necesarios sean menos agresivos y con probabilidades de curación muy altas.

Aun así, cuando se diagnostica la enfermedad, las pacientes deben recibir tratamientos por parte de equipos multidisciplinares expertos, ya que precisan con frecuencia cirugía, radioterapia y terapias sistémicas. Esto dependerá de la fase o estadio en que se diagnostique el tumor. Si éste se encuentra en una fase localizada, la cirugía puede ser en ocasiones la única terapia necesaria para curar la enfermedad.

En resumen, el cáncer de cérvix puede prevenirse y diagnosticarse en fases precoces.
Es importante que los niños y las niñas sean vacunados contra el VPH antes del inicio de las relaciones sexuales. Las vacunas previenen las infecciones por los principales serotipos causantes del cáncer de cuello disminuyendo su incidencia.

El cribado con citología y detección del VPH que se lleva a cabo en nuestros servicios públicos de salud detecta el tumor en fases muy precoces. Es importante informarse y participar en los programas de cribado de cada comunidad autónoma.

 

Datos epidemiológicos actualizados en febrero de 2026.