Tratamiento del cáncer de ano
Tratamiento de la enfermedad localizada y localmente avanzada
Carcinoma escamoso de canal anal:
El tratamiento de elección en estos casos es el tratamiento con quimioterapia más radioterapia concomitante, incluso en los tumores T1N0M0.
El esquema de quimioterapia a administrar es: 5-Fluoruracilo en infusión continua y mitomicina C concurrente con radioterapia. La capecitabina puede considerarse como agente sustituto de 5-Fluoruracilo, con datos que avalan su seguridad. En pacientes de edad avanzada con tumores T1N0M0 y/o presencia de comorbilidades importantes, se puede prescindir de la administración de mitomicina, para evitar la toxicidad hematológica, que hay que monitorizar.
El esquema de radioterapia externa a administrar consiste en una primera fase cuyo campo de irradiación debe comprender la pelvis desde nivel vertebral S1-S2 y los ganglios linfáticos inguinales, así como la región anal, Posteriormente una segunda fase en la que el campo donde se va a radiar se reduce: a la pelvis inferior y región anal, Si hay afectación de ganglios linfáticos inguinales, además se administra una sobreimpresión de radiaciones en estas localizaciones.
Con este tratamiento se consiguen unas tasas de supervivencia global a 5 años del 72 al 89%, y supervivencia libre de colostomía a 5 años del 70 al 86%. Sólo en un 10-20% de los casos, que no responden al tratamiento con quimio-radioterapia, requiere de realización de colostomías, más relacionado con dolor o fístulas que con obstrucción, prefiriéndose en el caso colostomía terminal.
Por su parte, la cirugía con escisión local de inicio debe considerarse en casos seleccionados de pacientes con tumores inferiores a 1cm, en los que se constate una invasión inferior a 3mm de la membrana basal y una extensión horizontal inferior a 7mm, así como ausencia de invasión linfovascular.
En pacientes metastásicos por afectación linfática exclusiva a nivel paraaórtico, el tratamiento debe realizarse también con quimiorradioterapia concomitante, incluyendo esta área en el campo de irradiación. Hay que tener en cuenta en el seguimiento que las probabilidades de recidiva metastásica en estos pacientes son superiores.
Adenocarcinoma de canal anal
Se debe tratar de acuerdo al protocolo de adenocarcinoma rectal.
Carcinoma escamoso de piel perianal
Normalmente tienen mejor pronóstico que los originados en el canal anal.
En los estadios T1N0 el tratamiento de elección es la resección quirúrgica con márgenes negativos. En el resto de casos, si la función esfinteriana va a ser comprometida con la cirugía, el tratamiento de elección es la quimio-radioterapia; con la cirugía reservada para situaciones de enfermedad persistente o recurrente.
En casos de recidiva local o enfermedad persistente tras tratamiento radical el tratamiento de elección es la cirugía mediante amputación abdominoperineal (extirpación del canal anal y parte del recto, teniendo que exponer la parte final del sigma al exterior, mediante la realización de una colostomía permanente).
En todos los casos en que hacemos quimio-radioterapia, el gran reto es aceptar que la regresión completa ocurre de manera lenta tras completar el tratamiento con QTRT quimio-radioterapia hasta los 24 meses post-tratamiento. No se recomienda valorar la respuesta al tratamiento concomitante de quimioterapia y radioterapia hasta que hayan pasado 26 semanas de fin de tratamiento; y en los casos en que decidimos realizarla antes damos lugar al aumento de pruebas de reevaluación y a intranquilidad para el paciente y el profesional.
Tratamiento de la enfermedad metastásica
El tratamiento en estos casos debe ser sistémico. En el tratamiento de primera línea, el régimen de quimioterapia de elección es Paclitaxel y Carboplatino. Otra opción de tratamiento es la combinación de Cisplatino + 5FU en infusión continua. Una tercera posibilidad es el esquema DCF: Docetaxel + Cisplatino + 5FU. Pero este esquema es altamente toxico, no recomendable para pacientes frágiles.
En la segunda línea se recomienda tratamiento con inmunoterapia con Pembrolizumab o bien nivolumab. También se debe considerar siempre que sea posible la inclusión en ensayo clínico.
En líneas sucesivas se debe considerar siempre que sea posible la inclusión en ensayo clínico. Si tratamos fuera de ensayo, consideraremos tratamientos con quimioterapia en monoterapia, a pesar de la escasa evidencia disponible, con agentes como Irinotecan, Carboplatino (si no lo ha recibido previamente), Doxorrubicina; incluso régimen de combinación de Irinotecan con Cetuximab si el tumor no expresa mutaciones en RAS.
Cuando sea posible, se realizará un estudio somático de secuenciación genómica para detectar posibles alteraciones moleculares para las que existan dianas terapéuticas aprobadas, siempre que sea posible, ya que la tasa de respuesta es muy escasa una vez que se objetiva la quimiorresistencia.
Manejo de los efectos secundarios
Dado que los fármacos de la quimioterapia atacan a todas las células que se dividen rápidamente, no solo a las cancerosas, pueden dañar células sanas del cuerpo, como las de la médula ósea, el cabello y el tracto digestivo. Esto provoca una serie de efectos secundarios que varían en intensidad según la persona y el régimen utilizado.
Por su parte, la inmunoterapia puede dar lugar a toxicidad derivada de la respuesta inmune dirigida contra el propio paciente.
Efectos secundarios comunes incluyen:
- Náuseas y vómitos.
- Fatiga y cansancio extremo.
- Pérdida de apetito y cambios en el gusto.
- Caída del cabello.
- Diarrea o estreñimiento.
- Úlceras en la boca.
- Mayor riesgo de infecciones (por la disminución de glóbulos blancos)
- Formación de moretones o sangrado con facilidad (por la disminución de plaquetas).
- Alteraciones de la piel (sobre todo perianal, y de zonas radiadas)
- Alteraciones analíticas, como las tiroideas.
El manejo de estos efectos es una parte crucial del tratamiento. Existen medicamentos y estrategias para prevenirlos o aliviarlos, como el ejercicio moderado, una buena nutrición y el cuidado personal.
Tratamiento de soporte en cáncer de canal anal
El diagnóstico de cáncer de canal anal conlleva una carga significativa de síntomas físicos y emocionales que pueden afectar profundamente la calidad de vida del paciente. Por ello, el tratamiento de soporte y los cuidados paliativos son un componente esencial y activo del manejo integral de la enfermedad, implementado desde el momento del diagnóstico y a lo largo de toda la trayectoria del cáncer, independientemente de si el objetivo es curativo o de control. El enfoque principal del tratamiento de soporte es prevenir y aliviar el sufrimiento, así como mejorar la calidad de vida tanto para los pacientes como para sus familias.
Manejo de los Síntomas Físicos
Los síntomas del cáncer de canal anal pueden ser debilitantes. Un manejo proactivo es clave para mantener al paciente lo más cómodo posible.
Apoyo emocional, psicológico y social
El impacto emocional de un diagnóstico de cáncer es inmenso. La ansiedad, la depresión y el estrés son sentimientos comunes tanto para el paciente como para sus seres queridos.
En resumen, el tratamiento de soporte es una aproximación holística que se centra en la persona y no solo en la enfermedad, buscando garantizar la mejor calidad de vida posible en todo momento.
Este contenido ha sido revisado en julio de 2026 por Carmen Beato. Hospital Universitario Virgen Macarena. Sevilla.