En estos momentos pueden resultar más agradables las preparaciones blandas, húmedas y de textura suave, que requieran poca masticación y puedan tomarse frías o templadas. Por eso, hemos seleccionado recetas sencillas evitando ingredientes y texturas que puedan irritar o rozar la mucosa.
ENTRANTES
Crema suave de guisantes y queso fresco
Su textura fina y homogénea requiere poca masticación y puede tomarse fría o templada. Colarla permite retirar las pieles de los guisantes si notas que te molestan al comer.
Ingredientes para 2 raciones
- 200 g de guisantes
- ½ calabacín
- 60 g de queso fresco batido pasteurizado
- 250 ml de agua o caldo suave bajo en sal, aproximadamente
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cuece los guisantes y el calabacín hasta que estén muy tiernos.
- Tritúralos con parte del líquido de cocción.
- Añade el queso fresco y el aceite y vuelve a triturar.
- Ajusta la cantidad de líquido hasta obtener una crema fina y no demasiado espesa.
- Si quedan pieles o pequeños restos, pásala por un colador.
- Déjala templar o enfriar antes de tomarla.
Sopa fría de melón y requesón
El melón maduro tiene una textura blanda y un sabor poco ácido. Triturado con requesón permite obtener una preparación fresca, cremosa y fácil de tomar cuando masticar resulta molesto.
Ingredientes para 2 raciones
- 300 g de melón maduro
- 80 g de requesón pasteurizado
- 50-75 ml de leche
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Retira la piel y las semillas del melón.
- Tritúralo con el requesón y la leche.
- Añade el aceite y vuelve a triturar hasta conseguir una textura completamente homogénea.
- Si queda demasiado espesa, añade un poco más de leche.
- Conserva en la nevera y sírvela fría, pero no helada si el frío intenso te produce molestias.
Flan suave de calabacín y zanahoria
Las verduras muy cocinadas y trituradas, junto con el huevo y la leche, forman una textura muy blanda que prácticamente no necesita masticación. Puedes prepararlo con antelación y tomarlo frío o templado.
Ingredientes para 2 raciones pequeñas
- ½ calabacín
- 1 zanahoria
- 2 huevos
- 100 ml de leche
- 30 g de queso fresco o tierno pasteurizado
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cuece el calabacín y la zanahoria hasta que estén muy tiernos.
- Tritúralos con los huevos, la leche y el queso hasta obtener una mezcla homogénea.
- Unta ligeramente dos moldes pequeños con aceite y reparte la mezcla.
- Cocina al baño maría en el horno a 160 °C durante unos 25-30 minutos, hasta que el huevo esté completamente cuajado.
- Deja templar o enfriar antes de servir.
PLATOS PRINCIPALES
Pollo desmenuzado con crema suave de patata y calabacín
Cocinar el pollo hasta que quede muy tierno, desmenuzarlo y mezclarlo con una crema fluida evita una textura seca y reduce el esfuerzo necesario para masticarlo.
Ingredientes para 2 raciones
- 180 g de pollo
- 150 g de patata
- ½ calabacín
- 250 ml de caldo de pollo suave bajo en sal
- 50 ml de leche
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cuece el pollo en el caldo hasta que esté completamente hecho y muy tierno.
- Retíralo y desmenúzalo finamente.
- Cuece la patata y el calabacín en el mismo caldo hasta que estén muy blandos.
- Tritura las verduras con la leche, el aceite y el caldo necesario hasta conseguir una crema fluida, no un puré espeso.
- Incorpora el pollo desmenuzado y mézclalo bien con la crema.
- Sirve frío o templado.
Pudín suave de merluza y boniato
El pescado se tritura con el resto de ingredientes hasta conseguir una textura uniforme, por lo que requiere muy poca masticación y evita trozos secos o espinas que puedan resultar molestos.
Ingredientes para 2 raciones
- 180 g de merluza sin piel ni espinas
- ½ boniato
- 2 huevos
- 100 ml de leche
- 40 g de queso crema pasteurizado
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cocina la merluza al vapor o al microondas hasta que esté completamente hecha.
- Comprueba cuidadosamente que no quede ninguna espina.
- Cocina el boniato hasta que esté muy tierno.
- Tritura la merluza y el boniato con los huevos, la leche y el queso crema.
- Reparte la mezcla en dos moldes ligeramente engrasados.
- Cocina al baño maría a 160 °C durante unos 25 minutos, hasta que el huevo esté completamente cuajado.
- Deja templar o enfriar antes de servir.
Canelones blandos de pavo y calabacín con bechamel
La carne queda desmenuzada y cubierta por una salsa suave que ayuda a mantener el plato húmedo. Cocinar bien la pasta y utilizar abundante bechamel permite conseguir una textura tierna y fácil de masticar.
Ingredientes para 2 raciones
- 6 placas de canelones
- 150 g de carne picada de pavo
- ½ calabacín
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- Para la bechamel
- 200 ml de leche
- 15 g de harina
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Cocina el calabacín muy picado con el aceite hasta que esté completamente tierno.
- Añade el pavo y cocina sin dejar que se dore hasta que esté totalmente hecho.
- Cuece las placas de canelones hasta que queden bien tiernas.
- Para la bechamel, mezcla el aceite y la harina y añade poco a poco la leche, removiendo hasta obtener una salsa fina y no demasiado espesa.
- Tritura ligeramente el relleno si necesitas una textura todavía más uniforme.
- Rellena los canelones y cúbrelos completamente con la bechamel.
- Caliéntalos unos minutos y deja que se templen antes de servir.
POSTRES
Flan suave de queso
Su textura lisa y blanda requiere muy poca masticación y puede tomarse frío. Además, no contiene ingredientes ácidos ni crujientes que puedan resultar molestos cuando la mucosa está irritada.
Ingredientes para 2 raciones
- 200 g de queso crema pasteurizado
- 2 huevos
- 250 ml de leche
- 1 cucharada de azúcar, opcional
Preparación
- Mezcla el queso crema con los huevos.
- Incorpora la leche poco a poco hasta conseguir una mezcla homogénea.
- Añade el azúcar si quieres darle un toque ligeramente dulce.
- Reparte en cuatro moldes pequeños.
- Cocina al baño maría a 160 °C durante unos 30-35 minutos, hasta que el huevo esté completamente cuajado.
- Deja enfriar y conserva en la nevera.
Helado cremoso de plátano y melocotón
Utiliza frutas maduras y poco ácidas y tiene una textura fría y cremosa que puede resultar agradable cuando existe dolor o sensación de quemazón.
Ingredientes para 2 raciones
- 1 plátano maduro
- 1 melocotón maduro
- 100 g de yogur natural cremoso
- 50 ml de leche, aproximadamente
Preparación
- Pela y corta el plátano y el melocotón.
- Congela los trozos de fruta durante varias horas.
- Déjalos reposar unos minutos fuera del congelador antes de triturarlos.
- Tritura con el yogur y añade poco a poco la leche hasta obtener una textura cremosa y suave.
- Tómalo en el momento o deja que se atempere unos minutos si está demasiado frío.
Crema fría de pera y vainilla
La pera madura cocinada y triturada permite conseguir una textura lisa, suave y poco ácida. Puedes tomarla fría y ajustar la cantidad de leche para que no quede espesa ni pegajosa.
Ingredientes para 2 raciones
- 2 peras maduras
- 150 ml de leche
- 1 cucharadita de maicena
- Unas gotas de esencia de vainilla
Preparación
- Pela las peras, retira las semillas y córtalas en trozos.
- Cocínalas con unas cucharadas de agua hasta que estén muy tiernas.
- Tritúralas hasta obtener un puré fino.
- Disuelve la maicena en un poco de leche fría.
- Calienta el resto de la leche a fuego suave, añade la maicena y remueve durante unos minutos.
- Incorpora la pera triturada y la vainilla.
- Si queda demasiado espesa, añade un poco más de leche.
- Deja enfriar antes de servir.