Recetas para la boca seca

Cuando tienes sequedad de boca, la forma de preparar los alimentos puede hacer que comer resulte más fácil. Incorporar salsas, caldos o cremas ayuda a mantener los alimentos húmedos y jugosos, mientras que las texturas blandas pueden facilitar la masticación y la deglución.

Por eso, te mostramos recetas sencillas y especialmente jugosas, con distintas formas de aportar humedad a los alimentos. Algunas incluyen ingredientes ácidos que pueden ayudarte a estimular la producción de saliva; utilízalos solo si los toleras bien y no tienes irritación o heridas en la boca.

ENTRANTES

Gazpacho suave de sandía y tomate

Una preparación fría, ligera y con un alto contenido en agua. Su textura líquida ayuda a humedecer la boca y evita tener que masticar alimentos secos.

Ingredientes para 2 raciones

  • 250 g de sandía sin pepitas 
  • 2 tomates maduros 
  • ¼ de pepino 
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
  • Una pizca de sal, opcional

Preparación

  • Pela el pepino y corta la sandía y los tomates. 
  • Tritura todos los ingredientes hasta obtener una textura fina. 
  • Si quedan pieles o semillas, puedes pasarlo por un colador. 
  • Déjalo enfriar en la nevera y sírvelo frío o templado, según tolerancia.

Crema fría de pepino, aguacate y yogur

Su textura cremosa y húmeda puede resultar agradable cuando notas la boca seca. El yogur y el aguacate aportan untuosidad sin necesidad de utilizar alimentos secos o crujientes.

Ingredientes para 2 raciones

•    •1 pepino pequeño 
•    •½ aguacate maduro 
•    1 yogur natural 
•    •1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra 
•    •Unas gotas de limón, opcional 
•    Una pizca de sal, opcional

Preparación

  • Pela el pepino y córtalo en trozos. 
  • Añádelo al vaso de la batidora junto con el aguacate, el yogur y el aceite. 
  • Tritura hasta obtener una crema fina y fluida. Si es necesario, añade un poco de agua. 
  • Si no tienes irritación ni heridas en la boca y lo toleras bien, puedes añadir unas gotas de limón. 
  • Conserva en frío hasta el momento de tomarla.

Crema suave de garbanzos y zanahoria

Las legumbres trituradas pueden resultar más fáciles de comer cuando tienes poca saliva. En esta receta se añade suficiente líquido para conseguir una crema suave y evitar que quede espesa o se pegue en la boca.

Ingredientes para 2 raciones pequeñas

  • 150 g de garbanzos cocidos 
  • 1 zanahoria 
  • 200-250 ml de caldo suave 
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
  • Unas gotas de limón, opcional

Preparación

  • Pela la zanahoria y cuécela hasta que esté muy tierna. 
  • Tritúrala con los garbanzos, el aceite y parte del caldo. 
  • Añade más caldo hasta conseguir una textura fina y fluida. 
  • Si lo toleras bien y no tienes irritación o heridas en la boca, puedes añadir unas gotas de limón.

PLATOS PRINCIPALES

Merluza en salsa de limón

Cocinar el pescado dentro de una salsa ayuda a que se mantenga húmedo y jugoso. Si lo toleras bien, unas gotas de limón pueden además favorecer la producción de saliva.

Ingredientes para 2 raciones

  • 200 g de lomos de merluza sin piel ni espinas 
  • ½ cebolla pequeña 
  • 200 ml de caldo de pescado o verduras suave 
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
  • 1 cucharadita de harina 
  • Unas gotas de limón, opcional 
  • Perejil, opcional

Preparación

  • Pica la cebolla muy fina y cocínala con el aceite a fuego suave hasta que quede tierna.
  • Añade la harina y mezcla.
  • Incorpora poco a poco el caldo, removiendo hasta obtener una salsa ligera.
  • Añade la merluza y cocina a fuego suave hasta que esté completamente hecha.
  • Sirve el pescado con abundante salsa.
  • Si lo toleras bien, añade unas gotas de limón antes de comer.

Albóndigas de pollo en salsa de verduras

La carne picada es más fácil de masticar que algunas piezas de carne y cocinarla dentro de una salsa evita que quede seca. Acompaña cada bocado con salsa para facilitar la ingesta.

Ingredientes para 2 raciones

  • 200 g de carne picada de pollo 
  • 1 huevo pequeño 
  • ½ cebolla 
  • 1 zanahoria 
  • 150 g de tomate triturado 
  • 150 ml de caldo suave 
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
  • Una pizca de sal, opcional

Preparación

  • Mezcla el pollo con el huevo y forma albóndigas pequeñas.
  • Cocina la cebolla y la zanahoria con el aceite hasta que estén muy tiernas.
  • Añade el tomate y el caldo y cocina durante unos 10 minutos.
  • Tritura la salsa.
  • Incorpora las albóndigas y cocina a fuego suave hasta que estén completamente hechas.
  • Sírvelas con abundante salsa.

Pavo desmenuzado en salsa de champiñones

Desmenuzar la carne y acompañarla con una salsa cremosa ayuda a evitar una textura seca o fibrosa. Puedes añadir más salsa si necesitas que cada bocado quede todavía más húmedo.

Ingredientes para 2 raciones

  • 200 g de pavo 
  • 120 g de champiñones 
  • ½ cebolla pequeña 
  • 150 ml de leche 
  • 40 g de queso crema pasteurizado 
  • 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
  • Una pizca de sal, opcional

Preparación

  • Cocina el pavo hasta que esté completamente hecho y desmenúzalo en trozos pequeños.
  • Cocina la cebolla y los champiñones con el aceite hasta que estén muy tiernos.
  • Añade la leche y el queso crema y cocina a fuego suave durante unos minutos.
  • Tritura la salsa hasta conseguir una textura fina.
  • Incorpora el pavo desmenuzado y calienta todo junto a fuego suave.
  • Sirve con suficiente salsa para que la carne quede bien humedecida

POSTRES

Sorbete cremoso de frutos rojos

Su textura fría y húmeda puede resultar refrescante cuando notas la boca seca. Además, el sabor ácido de los frutos rojos puede estimular la producción de saliva si no tienes irritación o heridas en la boca. 

Ingredientes para 2 raciones

  • 150 g de fresas o frutos rojos congelados
  • 80 g de queso fresco batido pasteurizado
  • 2-3 cucharadas de agua, si es necesario

Preparación

  • Tritura los frutos rojos congelados con el queso fresco.
  • Añade un poco de agua si necesitas conseguir una textura más suave.
  • Sirve inmediatamente.

Gelatina de sandía y yogur

La sandía aporta una preparación fresca y con alto contenido en agua. Su textura suave evita alimentos secos y puedes prepararla con antelación para tenerla disponible en la nevera. 

Ingredientes para 2 raciones

  • 200 g de sandía sin pepitas
  • 1 yogur natural
  • 2 hojas de gelatina

Preparación

  • Tritura la sandía y pásala por un colador.
  • Hidrata las hojas de gelatina en agua fría.
  • Calienta una pequeña parte de la sandía triturada sin que llegue a hervir.
  • Añade la gelatina escurrida y mezcla hasta que se disuelva.
  • Incorpora el resto de la sandía y el yogur.
  • Reparte en dos recipientes y deja enfriar en la nevera hasta que cuaje.

Granizado de piña y lima

Una preparación fría y rica en agua que puede ayudarte a refrescar y humedecer la boca. La piña y la lima tienen un sabor ácido que puede favorecer la salivación, siempre que no tengas irritación, heridas o molestias en la boca.

Ingredientes para 2 raciones

  • 200 g de piña madura
  • 150 ml de agua
  • Zumo de ½ lima, opcional

Preparación

  • Tritura la piña con el agua hasta conseguir una mezcla fina.
  • Si lo toleras bien, añade el zumo de lima.
  • Introduce la mezcla en el congelador en un recipiente poco profundo.
  • Remueve con un tenedor cada 30-45 minutos hasta conseguir una textura de granizado.
  • Deja que se atempere ligeramente antes de tomarlo si el frío intenso te resulta molesto.

Ten en cuenta. Los alimentos y sabores ácidos, como el limón, la lima, la piña o los frutos rojos, pueden estimular la producción de saliva. Si tienes irritación, heridas o inflamación en la boca, pueden producir molestias; en ese caso, evita añadirlos o elige otras opciones que toleres mejor.

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