Estas recetas están pensadas para esos momentos en los que comer resulta más difícil. Prueba pequeñas cantidades y adapta los ingredientes a lo que mejor toleres en cada momento.
ENTRANTES
Patata y zanahoria con un toque de jengibre
Tiene una textura espesa, un sabor suave y muy poca grasa. El jengibre puede resultar útil frente a las náuseas y puedes ajustar fácilmente la cantidad según lo toleres.
Ingredientes para 2 raciones
- 250 g de patata
- 2 zanahorias
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- Un trocito pequeño de jengibre fresco, aproximadamente 2-3 g
- Una pizca de sal, opcional
Preparación
- Pela la patata y las zanahorias y córtalas en trozos.
- Cuécelas hasta que estén muy tiernas.
- Escúrrelas bien.
- Cháfalas con un tenedor hasta conseguir una textura espesa.
- Añade el aceite y una pequeña cantidad de jengibre fresco rallado.
- Deja templar antes de servir.
Rollitos suaves de calabacín y pavo
Se preparan con pocos ingredientes, tienen poca grasa y pueden tomarse templados o a temperatura ambiente, reduciendo así el olor que desprende la comida caliente.
Ingredientes para 2 raciones
- 1 calabacín grande
- 80 g de fiambre de pavo cocido con bajo contenido en grasa
- 60 g de queso fresco
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
Preparación
- Corta el calabacín longitudinalmente en láminas finas.
- Cocínalas al microondas o al vapor durante unos minutos hasta que estén tiernas.
- Déjalas templar.
- Coloca sobre cada lámina un poco de pavo y queso fresco.
- Enrolla y añade unas gotas de aceite antes de servir
Tortitas de arroz con queso fresco y compota de manzana
Los alimentos secos pueden resultar más fáciles de tolerar cuando aparecen náuseas. Esta combinación permite añadir algo de proteína y un sabor suave sin convertirla en una preparación pesada.
Ingredientes para 2 raciones pequeñas
- 4 tortitas de arroz
- 60 g de queso fresco
- ½ manzana
- Una pizca de canela, opcional
Preparación
Pela la manzana y córtala en pequeños trozos.
Cocínala al microondas con una cucharada de agua durante 2-3 minutos, hasta que esté blanda.
Aplástala con un tenedor y deja que se enfríe.
Reparte el queso fresco sobre las tortitas.
Añade una pequeña cantidad de manzana encima.
Tómalas a temperatura ambiente.
PLATOS PRINCIPALES
Arroz blanco con pollo, calabacín y jengibre
Combina alimentos de sabor suave y bajo contenido en grasa en una preparación sencilla. El arroz blanco suele requerir menos digestión que las versiones integrales y el jengibre puede añadirse en pequeña cantidad según tolerancia.
Ingredientes para 2 raciones
- 100 g de arroz blanco
- 150 g de pechuga de pollo
- ½ calabacín
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- 2-3 g de jengibre fresco, opcional
- Una pizca de sal, opcional
Preparación
- Cuece el arroz y escúrrelo bien.
- Corta el pollo y el calabacín en trozos pequeños.
- Cocina el pollo y el calabacín en una sartén antiadherente con el aceite y unas cucharadas de agua, evitando que se doren demasiado.
- Si lo toleras, añade una pequeña cantidad de jengibre rallado.
- Mezcla con el arroz.
- Deja templar antes de comer.
Merluza al papillote con patata y judía verde
El papillote permite cocinar con muy poca grasa y mantiene el pescado jugoso. Utilizar pescado blanco, patata y verduras suaves da lugar a un plato sencillo y poco condimentado.
Ingredientes para 2 raciones
- 200 g de merluza sin piel ni espinas
- 200 g de patata
- 100 g de judías verdes
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- Una pizca de sal, opcional
Preparación
- Pela la patata, córtala en rodajas finas y cuécela durante unos 8-10 minutos.
- Corta el calabacín en rodajas finas.
- Coloca la patata y el calabacín sobre papel de horno.
- Pon encima la merluza y añade el aceite.
- Cierra el papel formando un paquete.
- Hornea a 180 °C durante unos 12-15 minutos, hasta que el pescado esté completamente hecho.
- Abre el paquete lejos de la persona si el olor de la comida le produce náuseas y deja templar antes de servir.
Tortilla de patata y calabacín al horno
Es una alternativa de sabor suave que puede prepararse con poca grasa y tomarse templada o a temperatura ambiente. Además, puedes dejarla preparada con antelación para evitar cocinar cuando tengas náuseas.
Ingredientes para 2 raciones
- 3 huevos
- 200 g de patata
- ½ calabacín
- 1 cucharadita de aceite de oliva virgen extra
- Una pizca de sal, opcional
Preparación
- Pela la patata y córtala en láminas finas.
- Corta también el calabacín.
- Cocina ambos al microondas en un recipiente tapado con unas cucharadas de agua hasta que estén tiernos.
- Bate los huevos y mezcla con la patata y el calabacín.
- Vierte en una fuente pequeña ligeramente engrasada.
- Hornea a 180 °C hasta que el huevo esté completamente cuajado.
- Deja templar antes de servir.
POSTRES
Manzana asada con canela
Es una preparación muy sencilla, con poca grasa y un sabor suave. Puedes prepararla con antelación y tomarla fría o templada según te resulte más agradable.
Ingredientes para 2 raciones
- 2 manzanas
- 2 cucharadas de agua
- Una pizca de canela, opcional
Preparación
- Pela las manzanas y retira el corazón.
- Colócalas en un recipiente apto para microondas con el agua.
- Cocina durante unos 4-5 minutos, hasta que estén tiernas.
- Añade un poco de canela si la toleras.
- Deja templar o enfriar antes de tomar.
Plátano frío con yogur natural
Solo necesita dos ingredientes y no requiere cocinar. Su sabor es suave y permite tomar una pequeña cantidad cuando no te apetece hacer una comida más completa.
Ingredientes para 2 raciones
- 1 plátano maduro
- 1 yogur natural
Preparación
- Pela el plátano y córtalo en rodajas.
- Reparte el yogur en dos recipientes.
- Añade el plátano.
- Conserva en frío hasta el momento de tomarlo.
Pera cocida con queso fresco
La pera cocida tiene un sabor suave y puede prepararse con antelación. El queso fresco permite completar la toma sin añadir alimentos muy grasos ni de aroma intenso.
Ingredientes para 2 raciones
- 2 peras maduras
- 80 g de queso fresco
- 50 ml de agua
- Una pizca de canela, opcional
Preparación
- Pela las peras y córtalas en trozos.
- Cocínalas con el agua durante unos minutos, hasta que estén tiernas.
- Déjalas enfriar.
- Reparte en dos recipientes.
- Añade el queso fresco en pequeños trozos.
- Si lo toleras, espolvorea una pequeña cantidad de canela.
Ten en cuenta: si has vomitado recientemente, comienza recuperando la hidratación poco a poco, tomando pequeños sorbos de líquido. Cuando te encuentres mejor y toleres de nuevo los alimentos, puedes empezar con pequeñas cantidades y aumentar progresivamente según tolerancia.